La difusión de una tecnología es el proceso por el que ésta se introduce y llegar a formar parte del sistema sanitario. En ello influye el conocimiento y las actitudes que sobre una determinada tecnología tengan los grupos de decisión, por lo que se les debe asegurar el acceso a los resultados de la evaluación: efectividad, eficiencia y recomendaciones de utilización.
El objetivo de la evaluación y difusión de sus resultados es impactar en la política sanitaria: en los gestores y profesionales de la salud. Este proceso es complejo y puede sufrir influencias a diferentes niveles o por diversos grupos sociales, como gobiernos, profesionales, industria, organizaciones de consumidores-usuarios.
Los productos de la evaluación pretenden servir de puente o nexo entre el conocimiento científico y el nivel de toma de decisiones, facilitando los elementos para ello. Estas decisiones, a su vez, pueden ser estratégicas o de gestión definiendo políticas sanitarias; o individuales en la actividad diaria de los sanitarios, sobre la prescripción de métodos diagnósticos o terapéuticos.
Con el fin de establecer una difusión de la información sobre las tecnologías, Osteba ha desarrollado una estrategia de comunicación con diferentes productos y difusiones específicos en función del público al que se dirigen (informes, resúmenes y hojas informativas trimestrales), además de utilizar los habituales medios de difusión biomédica y la asistencia y organización de seminarios, congresos y cursos.
Se han realizado pocas evaluaciones del impacto de la diseminación de los productos de la evaluación de tecnología. Un impacto favorable supondría una distribución de recursos más eficaz, el abandono de terapias inefectivas y ayudaría a resolver la variabilidad y el uso inapropiado de tecnologías.
Las úlceras de decúbito son causadas por una presión mantenida a nivel de la piel, que aparece sobre todo en pacientes inmovilizados. En 1990 se registró una prevalencia del 9,2% en pacientes hospitalizados. Es más frecuente en cuadrapléjicos y en ancianos con fractura de cadera.
Dichas úlceras se clasifican en cuatro estadíos que van desde la aparición de eritema sobre la piel intacta (estadío I), hasta el estadío IV, donde el hueso y el músculo quedan al descubierto. En el estadío I la mayoría de las úlceras pueden ser prevenidas.
La prevención pretende identificar a personas con un factor de riesgo elevado para desarrollar úlceras, identificar factores específicos que aumenten la probabilidad de la misma, mantener y mejorar la tolerancia del tejido a la presión para evitar el daño tisular, proteger las zonas susceptibles a los efectos adversos de fuerzas mecánicas externas (presión, fricción, etc..) y realizar programas educacionales.
Se establecen una serie de medidas preventivas: aporte nutritivo adecuado, cambios posturales, utensilios de almohadillado o colchones que reduzcan la presión, limpieza y vendaje adecuado de la úlcera.
Los costes del tratamiento son elevados. En 1992, por ejemplo, se observó que los costes por caso como primer diagnóstico eran del orden de 21.675 dólares; y cuando aparece como complicación de otro proceso (fractura de cadera) se estima un coste añadido de 10.986 dólares.
La guía de la AHCPR reconoce que aplicar sus recomendaciones supone un incremento de los costes iniciales para el tratamiento de estos enfermos, pero son mínimos comparados con el tratamiento de úlceras de decúbito recalcitrantes. Esta organización estima que, aplicando estas recomendaciones, se puede reducir al menos un 3% el presupuesto anual de 1,3 billones de dólares destinados al tratamiento de estas úlceras en EE.UU.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
La demanda de la autotransfusión para la cirugía programada por parte de los profesionales y público en general tuvo su origen en el posible riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas a través de las donaciones de sangre.
Etchason, analizó la relación coste-efectividad entre las autotransfusiones y las donaciones en cuatro procedimientos quirúrgicos (prótesis total de cadera, injerto de arteria-coronaria, histerectomía abdominal y prostatectomía transuretral). Este investigador concluyó que la sustitución de la donación por la autotransfusión conlleva un pequeño beneficio en calidad de vida (aunque no se valoraron factores psicológicos ni la satisfacción del enfermo) y considerables costes adicionales que oscilaban entre 68$ en prótesis de cadera y 4.787$ en prostatectomía transuretral. El encarecimiento de las autotransfusiones se debe en gran parte a que en el 85% de los bancos de sangre norteamericanos desechan las unidades sanguíneas no utilizadas; además, las autotransfusiones en EE.UU. resultan muy costosas por la gran cantidad de recursos administrativos que requieren.
Durante 1994, la mayoría de las autotransfusiones efectuadas en la CAVP se realizaron sobre todo en pacientes traumatológicos (prótesis de cadera y rodilla). Además, se está ofertando a pacientes de cirugía general de edad media o baja. La selección de éstos no supone un incremento de recursos. Las unidades extraídas mediante autotransfusión son tratadas de la misma manera que las que provienen de donaciones, y sólo un 20% de estas unidades no son utilizadas. Por otra parte, se ha observado una alta satisfacción de los pacientes sometidos a autotransfusiones.
En un contexto como el nuestro, en el que el sistema sanitario permite realizar la autotransfusión sin costes importantes añadidos, es razonable seguir desarrollando estos programas mientras exista un riesgo, aunque sea mínimo, de transmisión de enfermedades infecciosas.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
Las bombas de infusión perfeccionan la administración intravenosa de terapias. Existen diversos tipos, según los fines para los que han sido diseñadas:
*Volumétricas: normal (de utilización en planta) y de alta precisión (de uso en UCI, oncología, quirófanos, etc).
*De jeringa: normal (para hospitalización) o de precisión (para anestesia, cirugía cardíaca, etc).
Ocasionalmente, las bombas disparan sus alarmas o tienen fallos, sin que por ello sean revisadas o reparadas hasta que funcionan de manera manifiestamente irregular.
Debido a las potenciales reacciones adversas, en ocasiones se necesita una dosificación estricta (quimioterapia, lidocaína, teofilina, pacientes pediátricos), por lo que las bombas que se utilicen han de ser extremadamente precisas y seguras. Se han descrito accidentes, algunos severos, derivados de deficiencias en la interrupción de la administración, una vez alcanzada la dosis deseada, por liberación de un flujo libre (Free Flow). Por ello se han diseñado mecanismos y recomendaciones para evitarlo:
- Colocar etiquetas de aviso para el cierre de la válvula de seguridad
- Utilizar bombas con sistemas antiflujo libre
- Emplear sistemas que utilicen cámaras reservorio de volumen limitado
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Para el diagnóstico de la infección por Helicobacter Pylori se han utilizado generalmente distintas pruebas: unas invasivas, como la endoscopia; otras complejas, como el test del aliento y la detección serológica de anticuerpos frente al germen. De todas éstas, la endoscopia es el único método que permite obtener una muestra para el cultivo y el antibiograma.
La endoscopia es un método válido y ampliamente utilizado para la observación de la mucosa gastrointestinal y para la obtención de una muestra de mucosa gástrica, que será utilizada para el estudio anatomo-patológico y para el cultivo bacteriano; pero es costosa e incómoda para el paciente.
El Dr. Pérez-Trallero y su equipo, todos ellos miembros del Servicio de Microbiología del Hospital de Aránzazu, en colaboración con pediatras y gastroenterólogos, han desarrollado una nueva prueba para la obtención de una muestra del Helicobacter Pylori. Utiliza una cápsula de gelatina unida a un hilo de nylon altamente absorbente; ésta, una vez tragada, llega al estómago, donde la cápsula se disuelve y el hilo se impregna de secreción gástrica, posteriormente éste se retira y la muestra obtenida es utilizada para el cultivo del germen.
Este sistema presenta la ventaja de ser mucho menos invasivo que la endoscopia y puede ser utilizado en niños y adultos. Es un método útil, sencillo y que causa pocas molestias al enfermo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Perez-Trallero E., Montes M., Alcorta M. Zubillaga P., Telleria E. Non-endoscopic method to obtain Helicobacter pylori for culture Lancet; 345: 622-23,1995
El dolor de espalda es un síntoma que aparece frecuentemente en personas de mediana edad, en la época más productiva de su vida laboral. Aunque siempre ha existido, parece haber tomado proporciones epidémicas en las sociedades occidentales.
La gran mayoría de los episodios dolorosos son de origen funcional y sólo un 2% estarían causados por enfermedades orgánicas; la mayoría de los procesos son atendidos en el nivel primario. Los pacientes se comportan como crónicos y desencadenan un absentismo laboral prolongado. En ocasiones se realizan pruebas diagnósticas inadecuadas y se prescriben tratamientos que pueden producir importantes efectos secundarios.
En el margen se exponen algunos datos que nos permiten valorar la magnitud del problema en nuestro medio y que han motivado que Osteba realice una evaluación sobre esta problemática. Por otro lado, se ha iniciado una investigación sobre el proceso de diagnóstico y tratamiento del dolor agudo dorso-lumbar en atención primaria.
Se hace difícil cuantificar los costes intangibles relacionados con las cargas familiares, sociales y la calidad de vida de las personas, aunque no son en absoluto cifras despreciables.
| DOLOR DE ESPALDA | |
| Datos encuesta de Salud, de la CAPV 92: | |
| Prevalencia declarada: | 11% |
| Consultas | 4,6% |
| Hospitalizaciones | 1,8% |
| Urgencias | 1,3% |
| Medicamentos | 2,2% |
| Bajas laborales. | |
| Datos de inspección médica: | |
| · La lumbalgia y hernia discal son el segundo motivo de baja laboral: 14% del total. | |
| · La duración media de las bajas es de 64 días | |
| · Un 17% de las bajas fueron superiores a tres meses. | |
| Registro de altas hospitalarias en 1994 | |
| · 2.052 altas | |
| · 23.564 estancias | |
| · Estancia media: 11,5 días. | |
| PMC's 1993 | |
| · Coste medio por proceso, 600.000 ptas. | |
| · Coste total: 908 millones ptas. | |
La bioética trata de introducir valores en la toma de decisiones que tiene lugar en el ámbito asistencial. Tiende un puente entre la ciencia, el progreso de formulación de las políticas de salud y el respeto por los valores en juego en las relaciones sanitarias.
La relación clínica es compleja puesto que incluye varios participantes con diferentes perspectivas respecto al desarrollo de los hechos que en ella se produce. Esta relación se basa en cuatro valores fundamentales:
La toma de decisiones resulta más sencilla cuando se apoya en criterios como el coste, la eficacia o la petición médica; y aún más cuando se basa en uno sólo de ellos. Sin embargo, la corrección y bondad en la difusión de las tecnologías únicamente puede lograrse teniendo en cuenta a todos los afectados y procurando el respeto de sus valores.
Colaboración: Dra. M.Marijuan. Magister en Bioética. Profesora de Medicina Legal. UPV/EHU.
La finalidad de la evaluación de las tecnologías sanitarias es influir en el proceso de la toma de decisiones en relación con la difusión y utilización de las mismas. Los resultados se pueden expresar en forma de guidelines o protocolos de práctica clínica; para unos, su aplicación supondría asegurar y mejorar la calidad de los servicios de salud; para otros, serían un instrumento de control de la práctica clínica y de los costes.
Según Donabedian, la evaluación de tecnologías juzga a la tecnología por sí misma, mientras que la evaluación de la calidad examina la medida en que las tecnologías son bien utilizadas en diferentes contextos, y se ocupa, sobre todo, de la estructura o del proceso de los cuidados.
A menudo, costes y calidad compiten en todo proceso de atención sanitaria. Los defensores de la contención del coste asumen generalmente que los proveedores de cuidados de salud usan gran cantidad de recursos sanitarios para el cuidado de sus pacientes, proveen servicios innecesarios y, posiblemente, incrementan la probabilidad de problemas yatrogénicos. Por el contrario, los críticos de la contención del coste creen que la mejor práctica médica requiere generalmente requiere de grandes inversiones. Los esfuerzos para reducir costes deben garantizar que no se comprometa la calidad asistencial.
Aunque el coste no es un elemento fundamental en la evaluación de calidad asistencial, sí es tenido en cuenta en la evaluación tecnológica. Ambas evaluaciones están relacionadas en el proceso de atención sanitaria y contribuyen a la mejora de la práctica médica.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA