TOMOGRAFÍA AXIAL COMPUTERIZADA: EQUIPAMIENTOS Y UTILIZACIÓN EN LA CAPV. INDICACIONES DE USO ADECUADO

INTRODUCCION

Hoy en día, junto con la resonancia magnética, la tomografía axial computerizada (TaC) es uno de los medios diagnósticos por imagen de la llamada "alta tecnología".

En la última década se ha producido un aumento en el número de unidades de TaC en los centros sanitarios de la Comunidad autónoma del País Vasco (CaPV). En 1978 se instaló la primera unidad de TaC y en la actualidad existen 25 equipos en funcionamiento.

Osatek/Tecnología Sanitaria de Euskadi/s.a. y el Departamento de Sanidad han realizado un análisis sobre la disponibilidad y utilización actual de los sistemas de TaC en los centros de la red sanitaria vasca. Asimismo, se han elaborado recomendaciones de uso y prescripción adecuada de las pruebas diagnósticas con TaC, basadas en la mejor evidencia científica disponible.

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

  1. Conocer las características y utilización de los aparatos y equipos de TaC existentes en la red sanitaria del País Vasco.
  2. Sintetizar la información relevante de los estudios que analizan la fiabilidad de la TaC en el diagnóstico y manejo de diferentes patologías.
  3. Elaborar recomendaciones de uso de esta tecnología de imagen, según el mayor o menor grado de indicación apropiada. Estas recomendaciones se clasifican en tres categorías.

MATERIAL Y MÉTODOS

  1. Información sobre las características de las unidades de TaC, mediante una encuesta a todos los centros sanitarios, públicos y privados, que disponían de TaC en la comunidad.
  2. Información sobre la utilización de los equipos de TaC entre los años 1996 y 1999.
  3. Revisión sistemática de la literatura científica. Seleccionando estudios, guías de práctica clínica y estándares sobre recomendaciones de uso de la TaC, publicados en revistas médicas y científicas de calidad contrastada.

RESULTADOS

En la actualidad se encuentran en funcionamiento en la CaPV un total de 25 aparatos, de los cuales el 60% están instalados en hospitales de Osakidetza/SVS, con una antigüedad media en las unidades de TaC actualmente en funcionamiento de seis años.

En 1999, el número de equipos de TaC en la CaPV era de 11,9 aparatos de TaC por millón de habitantes, cifra que se encuentra en niveles medio-bajos cuando se compara con los datos disponibles de los países de nuestro entorno.

La distribución de los equipos por TH es de 17,8 en Gipuzkoa (el 48%), de 10,6 en araba y de 0,8 en Bizkaia. En Gipuzkoa existe igual número de aparatos en centros sanitarios públicos y privados. En cambio en Bizkaia y araba las 2/3 partes de los aparatos se encuentran localizados en centros sanitarios públicos.

En el año 1996 se realizaron más de 92.000 exploraciones con TaC en el total de los 24 centros sanitarios existentes. Esta cifra sufrió un aumento del 5% el año 1997 y de cerca de un 21% en el año 1999 alcanzandose un total de más de 115.000 exploraciones. Esta variación al alza se puede observar tanto en la actividad de los centros públicos como privados.

En el año 1998, y considerando sólo aquellos centros de los cuales poseemos datos en la actualidad, el incremento respecto a 1997 ha sido de un 8% en los centros públicos y de un 18 % en los privados. Cabe destacar el 22% de aumento en la actividad del Hospital de Cruces.

El porcentaje de actividad correspondiente a los centros privados se mantiene en torno al 20% durante todo el periodo estudiado, salvo en el caso de araba que ronda el 6% de la actividad total.

Cuando analizamos el número de exploraciones por cada 1.000 habitantes podemos observar variaciones entre los tres Territorios Históricos. Así el año 1996 se realizaron en araba 40 exploraciones/1.000 habitantes, frente a las más de 67 y 33 en Bizkaia y Gipuzkoa respectivamente. El año 1997 refleja el incremento antes comentado, habiéndose realizado un total de 48 exploraciones por cada /1.000 habitantes en araba, m.as de 70 en Bizkaia y mas de 33 en Gipuzkoa. Durante los años 98 y 99 el número de exploraciones en araba fue similar (48 y 51/1000 habitantes) mientras que en Bizkaia aumento a mas de 90 en 1998 y más de 86 en 1999.

El 89,5% de las exploraciones se realizan en pacientes hospitalizados, el 20% en pacientes ambulatorios y un 10,5% de las peticiones proceden del servicio de Urgencias Médico-Quirúrgicas.

Más del 43% de las exploraciones realizadas corresponden a exploraciones de cerebro/cráneo, un 14,6% sólo de abdomen, un 11% abarcan más de una región, como tórax, y abdomen y/o pelvis. El tórax supone un 7% y las exploraciones de columna, un 6%.

Según la especialidad que demanda la prueba, los neurólogos y neurocirujanos son responsables del 14% de las peticiones. Las especialidades oncológicas totalizan el 12,5 % de las exploraciones.

CONCLUSIONES

  1. El número de unidades de TaC por millón de habitantes en funcionamiento en la CaPV se encuentra dentro de los valores de países con un nivel socio-económico similar.
    Con respecto a su distribución, observamos que en Gipuzkoa se encuentran casi la mitad de las unidades de TaC de la CaPV, cuando su población es sólo un tercio de la misma. En esa provincia hay un alto número de unidades de TaC en el sector privado.
    La edad media de las unidades en funcionamiento está en torno a los seis años, pero seis de las pertenecientes al sector público y cuatro de los equipos situados en centros privados han superado o se acercan a los diez años de funcionamiento, circunstancia que probablemente refleje la necesidad de su renovación.
  2. Con relación a las fuentes de información de la actividad realizada por las unidades de TaC, hay que señalar que:
  3. Respecto a la evidencia científica sobre la efectividad de la TaC, señalemos que sólo se han encontrado en la literatura científica unos pocos estudios que evalúan el impacto final en la salud de los pacientes a los que se realiza una TaC u otra exploración. A la falta de evidencia científica de buena calidad se añade el problema de no saber en qué medida los resultados de los estudios existentes son extrapolables a nuestro entorno.
    La TaC en algunos casos puede no conducir a un diagnóstico diferente frente a otras técnicas diagnósticas, pero puede variar tanto cuantitativamente como cualitativamente los aspectos del mismo, la información global relativa a un proceso, la relativa al tratamiento, a la evolución o a la patología asociada. Además, acorta sustantivamente el tiempo de diagnóstico y puede provocar una modificación en la decisión previa al tratamiento en un 50% de los casos.
  4. Respecto a las indicaciones de uso adecuado, la TaC es la técnica de elección en el diagnóstico de lesiones de estructuras óseas, sin olvidar el papel previo de la exploración radiológica convencional.
    Existe cierta evidencia de la utilidad de la tomografia computerizada como prueba diagnóstica de traumatismo cerebral y ante la sospecha de una hemorragia aguda intracraneal.
    asímismo, en patología torácica y abdominal la evidencia científica sugiere que la exploración con la TaC es casi siempre una técnica complementaria